Nuevos detalles han salido a la luz sobre el lamentable suceso ocurrido el pasado domingo en el sector Los Polancos, del distrito municipal de Veragua, donde perdió la vida la infante Lisbeth, de nueve años de edad, mientras se encontraba en su vivienda familiar.
De acuerdo con el testimonio ofrecido por la abuela de la menor, la niña se encontraba jugando en la parte superior de una estructura junto a sus dos hermanitas al momento del incidente. En ese espacio había una varilla metálica colocada de forma vertical, con la cual la menor tuvo contacto accidental, según confirmaron fuentes cercanas al caso este martes.

La abuela relató que había advertido en múltiples ocasiones a la menor sobre el peligro de jugar en ese lugar específico, e incluso había realizado correcciones previas por situaciones similares, con el objetivo de evitar cualquier riesgo.
El hecho se produjo aproximadamente a las 3:50 de la tarde, mientras la abuela realizaba labores domésticas en el patio trasero de la vivienda. Al percatarse de lo ocurrido, el padre de la niña, quien labora en la zona de Josua, procedió a levantarla del objeto metálico y la trasladó de inmediato hacia un centro de salud en Santiago de los Caballeros.
Familiares indicaron que, desde los momentos posteriores al incidente, la menor no presentaba pulso, lo que generó gran angustia durante el trayecto hacia el Hospital Infantil Regional Universitario Arturo Grullón.
Una vez en el centro médico, los especialistas confirmaron que la niña no mostraba actividad cerebral, aunque permaneció conectada a equipos médicos debido a una leve señal detectada en la zona frontal, según la información suministrada por los familiares.
La abuela de Lisbeth expresó profundo pesar por la tragedia, manifestando que cuidaba a sus tres nietas con amor y dedicación, y reiterando que había advertido en repetidas ocasiones sobre los riesgos del área donde ocurrió el accidente.
El padre de la menor sufrió varios desmayos tras el suceso, por lo que requirió atención médica debido al impacto emocional de la pérdida. De igual manera, la abuela informó que necesitó asistencia médica para controlar su presión arterial, debiendo ser medicada para mantener su estabilidad en las horas posteriores.
La familia describió a Lisbeth como una niña alegre y querida, una de las tres hijas que su padre criaba con esmero, lo que ha generado una profunda consternación en el distrito municipal de Veragua y comunidades aledañas.
Hasta el momento, el caso se mantiene registrado como un suceso ocurrido durante la tarde del domingo, sin que las autoridades hayan ofrecido informaciones adicionales o variaciones oficiales sobre lo acontecido.