La defensa del mayor del Ejército Diego Geraldo Mesa aseguró que la joven Perla Yokasta Santos, de 19 años, se encontraba acompañada por presuntos integrantes de la banda denominada “Chiqui B0mba” al momento de los hechos que culminaron con su fallecimiento.
El abogado defensor Rolando Corniel afirmó que la víctima habría sido “arrastrada por personas vinculadas a actividades delictivas”, al tiempo que cuestionó la supervisión familiar durante la madrugada, señalando que el entorno en el que se desplazaba la joven era considerado de alto riesgo.
“El padre no tuvo la autoridad de impedir que su hija saliera con esas personas, y eso ocurre cuando un padre no asume su rol”, expresó Corniel al referirse a la situación familiar de la joven.
El jurista agregó que la madre de Perla Yokasta decidió acostarse al percatarse de que la situación se tornaba riesgosa, lo que, según su versión, limitó la supervisión de la joven durante la madrugada y sus desplazamientos fuera del hogar.
Recorrido de la joven
De acuerdo con la versión presentada por la defensa, la persona que presuntamente conducía la motocicleta en la que se desplazaba la joven indicó que realizaron un recorrido por distintas zonas del Gran Santo Domingo antes de llegar al sector Los Guandules.
Entre los lugares mencionados se encuentran Villa Duarte y Los Mina. Posteriormente, el trayecto continuó hacia la avenida Francisco del Rosario Sánchez, conocida como “La 17”, contando con combustible suficiente para movilizarse durante gran parte de la madrugada.
Situación del mayor Mesa
En cuanto al mayor Diego Geraldo Mesa, la defensa sostuvo que este fue víctima de un intento de atraco, argumento que, según indicó, estaría respaldado por imágenes captadas por cámaras de seguridad de una estación de combustible cercana, donde se observa parte de la secuencia de los hechos.
Francisco, integrante del equipo legal, aseguró que “el oficial actuó correctamente, reportó la novedad a sus superiores y se entregó de inmediato”. Agregó que, tras la trascendencia pública del caso, la jefatura militar decidió remitir al mayor Mesa a la jurisdicción civil.
Cuestionamientos y aplazamiento
El abogado defensor también cuestionó la reputación de algunas de las personas vinculadas al proceso, reforzando su versión sobre la responsabilidad de terceros en el desarrollo de los hechos.
Mientras tanto, el tribunal decidió aplazar la audiencia para conocer las medidas de coerción contra el mayor del Ejército, en tanto el Ministerio Público mantiene la calificación preliminar del caso como homicidio voluntario.